
Sin duda la noticia del día en la blogosfera es el anuncio por parte de Toshiba del abandono del HD-DVD. La imagen de arriba me ha parecido genial, y la he tomado prestada de Engadget. Sorprendentemente, parece no ser para nadie ninguna catástrofe. Muy distinta era la situación con el lanzamiento de la PS3, cuando las críticas hacia Sony y su formato hacían presagiar una victoria del formato de Toshiba. Incluso en los principios vimos buenos datos a favor del HD-DVD.
Pero eso ha acabado hoy con el anuncio de Atsutoshi Nishida, CEO de Tosh. Extraigo la síntesis de FayerWayer:
Y para no alargar más la deshonra, Atsutoshi Nishida, presidente y CEO de Toshiba Corporation, anunció que la guerra de formatos se acabó y que en pos de ayudar al mercado a crecer, la compañía no desarrollará, fabricará o venderá reproductores o grabadores del formato HD-DVD. En términos prácticos, eso significa que para fines de marzo de este año, Toshiba dejará de producir unidades, incluidas las destinadas para PC o juegos, pero evaluará su posición en el mercado de los notebook con lectores integrados de acuerdo a la demanda del mercado.
A quien sí fastidia esto es a la gente que había confiado en dicho formato. Tener algo que ha quedado obsoleto en meses debe fastidiar lo suyo. Pero no está todo perdido: en Soitu nos dicen una posible solución:
Pero hoy, las leyes son distintas. Según afirma Daniel Vega, de la Unión de Consumidores de España, una vez confirmada la defunción de este formato de alta definición, los consumidores españoles que se atrevieron a adquirir uno pueden acogerse a la Ley de Garantías y solicitar su devolución.
Por último, un nuevo debate se abre: varios blogs han comentado que realmente es una vicoria parcial y efímera por parte de Sony. El futuro parece estar en las descargas y almacenar todo en discos duros. ¿Podrá la sociedad liberarse del pensamiento de que poseer una película significa tener una cajita en el mueble del salón? Lo comentan, entre otros, Enrique Dans y Microsiervos:
Enrique Dans: …esta victoria de Sony puede ser completamente pírrica: a nadie se le escapa que el formato de plástico para almacenamiento de materiales audiovisuales resulta cada vez más obsoleto, que se trata fundamentalmente de una maniobra de huida hacia delante de la industria ante la copia de sus contenidos y para restringir el derecho de copia privada, y que el formato en el que manejaremos nuestros datos en el futuro no es otro que las descargas.
Microsiervos: El que Toshiba haya tirado la toalla deja el campo abierto a Sony, que es la ganadora en esta batalla de formatos para suceder al DVD, con el Blu-ray, aunque habría que preguntarse si le va a servir de mucho ante la cada vez mayor importancia que tienen las descargas a través de Internet.
En conclusión: nadie llora la pérdida, a pesar de los fanboys que surgieron en uno y otro bando hace meses, posiblemente porque realmente esta guerra tenga menos importancia de la que se le ha dado.